CORRIGEN CIRUJANOS DEL HOSPITAL PARA EL NIÑO HERNIAS EN MENORES DE CINCO AÑOS

Con un equipo de trabajo en que el participan cirujanos, enfermeras, anestesiólogos y pediatras, el Hospital para el Niño, del Instituto Materno Infantil del Estado de México (IMIEM), realiza operaciones quirúrgicas para corregir hernias abdominales en menores de cinco años, lo que les permite contar con la movilidad corporal adecuada para su edad y tener un sano desarrollo.

Estas malformaciones se originan desde que los niños se encuentran en gestación, pueden ser de dos tipos, hernias inguinales en las que aparece una hinchazón en la zona baja del abdomen debido a que las vías donde se desarrolla la glándula sexual masculina, no se cierran adecuadamente antes del nacimiento, y criptorquidias, es decir, cuando los testículos no descienden a la bolsa escrotal.

“Es muy común la criptorquidia y canal inguinal, se presenta un caso por cada 300 niños, es muy frecuente. Hacemos primero nuestra valoración en consulta externa y una vez que hacemos el diagnóstico, solicitamos estudios complementarios como son estudios preoperatorios, tiempos de coagulación, biometría hemática”, detalló el Doctor Francisco Galindo Rocha, Jefe del Programa de Cirugía del Hospital para el Niño.

Una historia de éxito es la de Silvestre Zárate Vera, de tres años de edad, quien empezó a caminar a los dos años, pues tuvo una afectación clínica en el riñón que le impedía tener una vida normal y jugar como cualquier otro infante.

Su condición ocasionaba que de manera constante estuviera decaído, razón por la cual sus padres acudieron con los especialistas de esta unidad médica, quienes determinaron que debían realizarle una primera cirugía para corregir el problema en este órgano.

Posteriormente le fue detectada una criptorquidia en el lado derecho y los pediatras coincidieron en realizar una segunda intervención quirúrgica, a fin de evitar complicaciones, ya que entre las posibles consecuencias de no atender a tiempo esta enfermedad, se encuentra la esterilidad.

Por lo anterior, el papá del menor, también Silvestre Zárate, pidió a las autoridades del Hospital para el Niño que consideraran a su hijo para otra cirugía, noticia que no fue nada agradable para el pequeño Silvestre.

Sin embargo, pese a su corta edad y al paso de los días y semanas, el pequeño se volvió cada vez más consciente de que los tratamientos y las visitas a los especialistas, son para mejorar su salud.

“Se ha acostumbrado a estar viniendo con los doctores, ya él cuando viene ya no tiene miedo, ya llega y sabe quiénes son los doctores, ya sabe que le van hacer, se sube a las básculas, donde miden y todo. Hemos valorado toda esa parte, hay dos factores que influyen dentro del cuidado de la salud del niño, son padres de familia y doctores”, señaló el señor Silvestre Zárate. 

Gracias a la jornada de cirugía de hernia inguinal y de criptorquidia que se realiza por lo menos una vez al año en el Hospital para el Niño, el menor fue atendido. La cirugía fue exitosa ya que no presentó ninguna complicación y actualmente se encuentra en seguimiento.

“Todo nuestro equipo quirúrgico es muy importante, obviamente no lo hacemos los cirujanos solos, eso es imposible, el trabajo de nuestras compañeras enfermeras es muy importante, es excelente y nuestros anestesiólogos pediatras que nos acompañan también hacen un trabajo sorprendente, la verdad que el niño se recupera muy rápido de la anestesia y prácticamente sin eventos adversos”, comentó el Doctor Galindo Rocha.

La infraestructura con la que cuenta este nosocomio del IMIEM permitió, recientemente, intervenir quirúrgicamente en tres días a un total de 70 niños con distintos tipos de hernias, además, al contar con un amplio número de especialistas y un equipo entregado a su profesión, todos salieron sin ninguna complicación y ahora pueden llevar una vida normal.

 “A pesar de esas cirugías que hemos estado realizándole, pues tiene una vida muy sana, muy alegre, no es enfermizo, pues juega y todo, no es de los niños serios, es algo inquieto, pero es muy bueno, un niño cariñoso y todo y amable, con la mamá, con su hermana”, señaló el papá del menor.

Debido a que Silvestre y sus padres son originarios de Amanalco, un municipio rural al sur de la entidad, salen muy temprano a sus consultas de seguimiento, pero tienen mucha motivación, porque como siempre les dicen a los especialistas: todo esfuerzo tiene una gran recompensa.

 “Me he motivado a traerlo, porque yo creo que la salud es bien importante porque cuando uno está bien, las cosas están bien, y cuando uno está mal en la familia ha repercutido, no es fácil, es difícil porque si él está bien, los papás también están bien y si no, entonces pues prácticamente sufrimos ambos como sufren ellos, sufrimos nosotros”, refirió Silvestre.

Finalmente, el Doctor Galindo Rocha reconoce en los padres de Silvestre el interés por mantener a su hijo sano, y al pequeño le dice que “ya está bien, que no se preocupe, que van a estar sano, que va hacer su vida normal y pues que estudie mucho en la escuela, que no se preocupe por esta enfermedad”.

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