La rápida localización con vida de los cinco integrantes de la familia Millán Esquivel en Villa Victoria es un testimonio de que la seguridad pública da resultados cuando se actúa con estrategia, prontitud y, sobre todo, sensibilidad humana. Ante la denuncia de la desaparición de dos menores y tres adultos el pasado 21 de mayo en la comunidad de Turcio Tercera Sección, la administración del alcalde Mario Santana demostró cómo debe operar un gobierno local frente a una emergencia de esta magnitud.
Lejos de la parálisis burocrática, la Policía Municipal de Villa Victoria activó de inmediato un operativo de búsqueda que no conoció fronteras, extendiéndose a los municipios colindantes de Almoloya de Juárez y Amanalco de Becerra. Esta reacción oportuna se complementó con una visión integral de protección: el resguardo preventivo del domicilio afectado y un acompañamiento permanente a los familiares. Este último punto es crucial, pues devolvió la dignidad y el soporte institucional a una familia que enfrentaba sus horas más oscuras.
La estrecha coordinación con la Fiscalía General de Justicia del Estado de México y la activación de la Alerta Odisea fueron las llaves que destrabaron el caso. Mientras que la Fiscalía localizó a las tres mujeres del núcleo familiar en Toluca la noche del 23 de mayo, el esfuerzo local de la policía municipal rindió frutos durante la madrugada del 24 de mayo, al hallar sanos y salvos a los dos hombres restantes cerca de la clínica de salud comunitaria.
Hoy, Francisco, Aldo, Antonia, Hannah y la pequeña Kenia de apenas un año están de regreso en casa. Este desenlace exitoso marca un estándar para el Estado de México: la seguridad municipal sí puede ser eficiente, humana y coordinada. Corresponde ahora a las autoridades esclarecer los hechos, pero la lección queda clara: cuando la autoridad actúa con urgencia, la vida prevalece.
